26 de marzo de 2026 in Posicionamiento

El framework de April Dunford aplicado a empresas de software en Latinoamérica

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Por qué este framework y no otro

Hay decenas de metodologías para definir el posicionamiento de una empresa. La mayoría son demasiado abstractas para ser accionables, demasiado orientadas al consumidor masivo para aplicar a B2B, o demasiado centradas en la marca y no en el proceso de compra real.

El framework de April Dunford, documentado en su libro "Obviously Awesome", que he leído más de una vez, es diferente por tres razones concretas.

Primero, fue diseñado específicamente para empresas de tecnología y software B2B, no adaptado desde otro contexto. Segundo, parte de las fortalezas reales del producto, no de lo que la empresa quisiera que fueran. Tercero, conecta directamente con el proceso de decisión del comprador, con cómo evalúa sus opciones, no con cómo la empresa quiere ser percibida.

Esta guía toma los cinco componentes centrales del framework y los aplica al contexto específico de las empresas de software, integración y consultoría tecnológica en Latinoamérica, donde el comprador B2B tiene patrones propios, los ciclos de venta tienen particularidades regionales y la competencia mezcla proveedores locales, regionales e internacionales.

Los 5 componentes del posicionamiento según April Dunford

El framework define el posicionamiento como la intersección de cinco elementos. No se puede saltar ninguno, cada uno depende del anterior para tener sentido.

La secuencia importa. Se empieza por las alternativas competitivas, no por la empresa, porque lo que diferencia a un producto solo puede entenderse en contraste con algo. Sin ese contraste, los atributos son solo características sin contexto.

Componente 1: Las alternativas competitivas reales

La pregunta no es "¿quiénes son tus competidores?" La pregunta es "¿qué haría tu cliente si tu empresa no existiera?"

La diferencia es crucial. En B2B tech latinoamericano, la respuesta con mayor frecuencia no es el nombre de otra empresa de software, es "seguirían usando Excel", "lo seguiría haciendo el equipo de IT interno", "contratarían a un consultor freelance" o directamente "no harían nada y seguirían conviviendo con el problema".

Conocer la alternativa real cambia completamente el discurso de ventas. Si la alternativa es Excel, el diferenciador no es ser mejor que otro software, es ser más confiable, escalable y auditable que una hoja de cálculo que nadie actualiza igual. Si la alternativa es no hacer nada, el trabajo del posicionamiento es primero convencer de que el problema vale la pena resolver.

Cómo identificarlas en tu empresa

• Pregúntale a tu equipo de ventas: ¿con qué compara el prospecto nuestra oferta antes de tomar la decisión?
• Analiza los negocios perdidos: ¿qué eligió el cliente cuando no te eligió a ti?
• Pregúntale directamente a clientes actuales: ¿qué estaban usando o considerando antes de contratar con nosotros?

En Latinoamérica es muy frecuente que la alternativa sea el desarrollo interno, el proveedor histórico de confianza aunque sea más caro, o simplemente el statu quo. Esas son las alternativas reales contra las que hay que posicionarse, no contra el competidor que aparece primero en Google.

Componente 2: Los atributos diferenciadores

Un atributo diferenciador es una característica de tu oferta y no en la alternativa que identificaste en el componente anterior. Si el atributo también está en la alternativa, no es un diferenciador, es una característica de la categoría.

Este es el componente donde más confusión existe. La mayoría de las empresas B2B tech listan como diferenciadores cosas que cualquier competidor razonable también puede afirmar: "experiencia de más de diez años", "equipo certificado", "soporte local", "metodología ágil". Esas afirmaciones no diferencian, generan ruido.

Qué hace que un atributo sea realmente diferenciador:

• Está conectado con la alternativa real: es algo que la alternativa no tiene o no puede tener fácilmente.
• Es verificable: el prospecto puede comprobarlo, no solo creerlo en base a tu palabra.
• Es relevante para el problema que el cliente está tratando de resolver, no para el problema que crees que tiene.
• Es difícil de copiar en el corto plazo: no es un feature que cualquier competidor puede agregar en seis meses.

Componente 3: El valor que esos atributos producen

Tener un atributo diferenciador no es suficiente. El comprador necesita entender qué le cambia a él en concreto que ese atributo exista. Este es el paso que más frecuentemente se salta, y el que más impacto tiene en la efectividad del mensaje.

El proceso que propone Dunford para llegar al valor real es preguntar "¿y qué?" de forma reiterada después de cada atributo, hasta llegar a un resultado que el cliente puede expresar en sus propios términos.

El ejercicio del "¿y qué?"

Atributo: nuestro equipo tiene experiencia previa como usuarios de ERP en la industria.

¿Y qué?: entienden el negocio del cliente, no solo la tecnología.
¿Y qué?: las configuraciones que proponen son más acertadas desde el día uno.
¿Y qué?: hay menos retrabajos y correcciones post go-live.
¿Y qué?: el sistema funciona bien desde el primer día sin un período largo de ajuste.
¿Y qué?: los equipos operativos lo adoptan más rápido porque no tienen que trabajar alrededor de las limitaciones del sistema.

El último "¿y qué?" llegó a algo que el cliente gerente de operaciones puede decirle a su directorio: "el sistema quedó bien configurado desde el inicio y el equipo lo adoptó sin resistencia". Eso es valor. La "experiencia en SAP" era solo el punto de partida.

Este ejercicio vale hacerlo para cada atributo diferenciador que identificaste. Los resultados son los que deben aparecer en el sitio, en las propuestas y en el pitch de ventas, no los atributos en sí.

Componente 4: El perfil del cliente que más se beneficia

No todos los clientes se benefician igual de los mismos atributos. El posicionamiento es más efectivo cuando está dirigido al segmento para el que el diferenciador tiene el mayor valor, no para el mercado más grande posible.

En el contexto latinoamericano esto tiene una dimensión adicional: el mismo producto puede tener perfiles de cliente muy distintos en Argentina, Chile, Colombia y México, no solo por el tamaño del mercado sino por los patrones de toma de decisión, la cultura de adopción tecnológica y la estructura de los equipos de compra.

Las tres dimensiones del perfil de cliente ideal en B2B tech:

• Características de la empresa: industria, tamaño (en facturación o en empleados), etapa de madurez tecnológica, geografía.
• Características del momento: ¿qué evento disparó la búsqueda de una solución? ¿Crecimiento acelerado, cambio regulatorio, fusión, problema específico que se volvió urgente?
• Características del decisor: ¿quién toma la decisión final? ¿Quién la influencia? ¿Qué métricas usa para evaluar el éxito?

En Latinoamérica es frecuente que el decisor final en una empresa mediana sea el CEO o el dueño, no un gerente de IT o de compras como en las grandes corporaciones. Eso cambia el tipo de argumentos que funcionan: menos técnicos, más orientados a impacto en el negocio y en el tiempo de retorno de la inversión.

Componente 5: La categoría de mercado

La categoría es el contexto en el que el comprador evalúa tu oferta. No es el nombre de tu producto ni tu descripción de lo que haces, es el marco mental que el comprador ya tiene para procesar lo que le estás ofreciendo.

Elegir la categoría correcta es una decisión estratégica con consecuencias concretas: define contra qué te van a comparar, qué se espera de tu empresa por defecto, y cuánto trabajo de educación necesitas hacer antes de poder vender.

Las tres opciones de estrategia de categoría:

Entrar a una categoría existente: "somos un ERP para la industria alimentaria". El comprador sabe exactamente qué esperar y cómo comparar. Ventaja: menos educación. Desventaja: más competencia directa y presión por precio.
Reposicionarte dentro de una categoría: "somos el ERP para la industria alimentaria que ya viene configurado con los procesos regulatorios del mercado latinoamericano". Misma categoría, subposición diferenciada.
Crear una nueva categoría: estrategia de alto riesgo y alto potencial, solo recomendada cuando el producto hace algo genuinamente nuevo que ninguna categoría existente puede describir bien.

Para la mayoría de las empresas B2B tech latinoamericanas, la segunda opción es la más efectiva: entrar a una categoría que el comprador ya conoce, pero con una subposición tan específica que reduce la competencia directa.

Cómo armar la declaración de posicionamiento

Una vez que tienes los cinco componentes definidos, la declaración de posicionamiento es el ejercicio de conectarlos en una sola frase. No es el slogan, es el documento de referencia interno que guía todos los mensajes externos.

El formato que propone Dunford es el siguiente:

Aplicado al ejemplo de la empresa de integración SAP:

Esta declaración no es perfecta, ninguna primera versión lo es. Pero tiene todos los componentes: cliente ideal definido, problema específico, categoría clara, beneficio concreto y diferenciador frente a la alternativa real.

Del posicionamiento al mensaje de ventas: la tabla Característica → Beneficio → Valor

El último paso es convertir el posicionamiento en herramientas que el equipo comercial pueda usar en el día a día. La tabla de Característica → Beneficio → Valor es la herramienta más práctica para hacerlo.

Para cada atributo diferenciador de tu oferta, la tabla define: qué es (característica), qué produce para el cliente (beneficio) y cuánto vale en términos del negocio del cliente (valor).

La tabla tiene dos usos concretos. Para marketing: cada fila es el esqueleto de una pieza de contenido o de una sección del sitio. Para ventas: cada fila es un argumento listo para usar cuando el prospecto pregunta "¿por qué deberíamos elegirlos a ustedes?"

Las particularidades del mercado B2B tech latinoamericano que afectan el posicionamiento

El framework de Dunford fue desarrollado principalmente en el contexto de Silicon Valley y las empresas de software norteamericanas.

Aplicarlo en Latinoamérica requiere tener en cuenta algunas diferencias relevantes:
El decisor suele ser el dueño o el CEO, no un área funcional En las empresas medianas latinoamericanas, la decisión de compra de tecnología frecuentemente llega hasta el nivel del dueño o el CEO, especialmente si el ticket es significativo. Eso significa que el posicionamiento debe poder comunicarse en lenguaje de negocio, no en lenguaje técnico. El ROI y el impacto en el negocio son los argumentos que funcionan, no la superioridad técnica.

La confianza personal pesa más que en otros mercados En Latinoamérica, la relación y la confianza personal son factores determinantes en la decisión de compra B2B, más que en mercados anglosajones donde los procesos de evaluación están más estandarizados. Eso tiene implicancias para el posicionamiento: las referencias de clientes actuales, la visibilidad del equipo y la presencia del liderazgo en la conversación son activos que hay que construir activamente.

La categoría a veces necesita ser educada antes de que el posicionamiento funcione En mercados más maduros, el comprador ya sabe qué es un CDP, una plataforma de ABM o un SIEM. En muchos mercados latinoamericanos, parte del trabajo de posicionamiento es primero crear conciencia de que el problema existe y que tiene solución, antes de poder diferenciar dentro de esa categoría.

Checklist: ¿tu posicionamiento está listo para escalar?

Antes de invertir en marketing o en contratar vendedores, verifica que el posicionamiento cumpla con estos criterios:

1. ¿Puedes nombrar las dos o tres alternativas reales que evalúa tu cliente ideal, incluyendo el statu quo?
2. ¿Tus diferenciadores son verificables — el prospecto puede comprobarlos, no solo creerlos?
3. ¿El valor de tus diferenciadores está expresado en términos del negocio del cliente, no en términos de tus capacidades?
4. ¿Puedes describir tu cliente ideal con tanta precisión que alguien externo lo identificaría en una lista?
5. ¿La categoría que elegiste le dice al comprador inmediatamente qué tipo de solución estás ofreciendo?
6. ¿Ventas y marketing dan respuestas consistentes a "¿por qué deberían elegirnos?"?
7. ¿La declaración de posicionamiento se puede poner por escrito en una sola frase que tenga todos los componentes?

Si puedes responder sí a los siete, el posicionamiento está en condiciones de escalar. Si no, cada punto negativo es un lugar donde el mensaje se está diluyendo, y donde el equipo de ventas está compensando con esfuerzo lo que el posicionamiento debería estar haciendo solo.

¿Tu posicionamiento pasa el checklist?

Si encontraste más de tres puntos negativos, el proceso de cuatro semanas de la Estrategia de Posicionamiento está diseñado exactamente para resolverlos, con workshops ejecutivos, investigación de mercado y la entrega de un Documento de Posicionamiento completo que el equipo puede usar de inmediato.




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